Preparar el almuerzo antes de salir de la casa, terminar proyectos escolares de última hora, planificar comidas saludables, cumplir con las obligaciones laborales y encontrar dos calcetines iguales cada mañana son aspectos fundamentales para superar una semana ocupada en una familia con hijos. Hacer la rutina semanal de la familia funcionar como un reloj preciso (y tratar de conservar la sanidad mental como padres) es un gran reto, y a veces no damos prioridad a nuestra fe de lunes a viernes.
Las familias se enfrentan a muchos desafíos en medio del ritmo caótico de la vida cotidiana. Como padres, constantemente pensamos en muchas preguntas:
¿Es saludable la comida que les estamos dando a nuestros hijos?
¿Cuánto tiempo frente a la pantalla es suficiente?
¿Hemos alcanzado los 10.000 pasos hoy?
¿Cómo evitamos que nuestros hijos discutan?
¿Cómo protegemos a nuestros hijos en el internet?
¿Cómo logramos un equilibrio entre el trabajo y la vida familiar?
¿Estamos ahorrando suficiente dinero para su futuro?
Muchos padres desearían que sus hijos vinieran con un manual de instrucciones que respondiera a estas preguntas. Si somos sinceros con nosotros mismos, todos estamos aprendiendo a manejar nuestras responsabilidades poco a poco y a vivir día a día.
En medio del caos de una vida ocupada, siempre existe el deseo de cultivar la fe de nuestros hijos y sembrar algo en ellos para la eternidad. Para muchos padres, esto puede convertirse en una fuente de frustración o incluso de culpa. Tenemos la mejor intención de dedicar tiempo a Dios durante la semana; sin embargo, a menudo el tiempo se nos escapa y, antes de darnos cuenta, la semana ha pasado volando.
¿Qué pasaría si cambiáramos nuestra forma de ver el tiempo que la familia dedica a Dios durante la semana? ¿Qué pasaría si cambiáramos la manera en que organizamos esos minutos libres para invertir en la fe de nuestros hijos?
Imagina la fe de tu hijo como un jarro lleno de canicas. Habrá días en los que tengamos más tiempo para añadir canicas al jarro, como los domingos durante la escuela dominical o los fines de semana, cuando la familia dispone de más tiempo libre para leer la palabra juntos. Sin embargo, también habrá días en los que estemos muy ocupados y solo podamos dedicar unos minutos a tener conversaciones genuinas sobre Dios con nuestros hijos. Estas conversaciones pueden darse mientras los llevamos a la escuela, durante la cena o incluso al acostarlos para dormir.
Lo que debemos recordar es que cada momento cuenta para formar jóvenes apasionados por la Palabra de Dios y por Su Reino. Cada pregunta planteada, cada pasaje bíblico citado y cada oración realizada reafirma nuestra fe como cuidadores y, al mismo tiempo, construye un fundamento sólido de verdad bíblica en nuestros hijos. Puede que el jarro no esté lleno al principio, pero tampoco está vacío; se va llenando continuamente con el paso del tiempo, y cada esfuerzo que hacemos hacia esa meta tiene un valor eterno.
Pensemos en la historia de Ana, la madre de Samuel en la biblia. Ana tenía el firme propósito de dedicar a su hijo al Señor y criarlo para servirle. Tras dar a luz a Samuel y destetarlo, Ana lo llevó a la casa del Señor en Silo para que fuera instruido por Elí. En 1 Samuel 2:19, vemos que, aunque Ana no podía estar con Samuel a diario debido a las normas y costumbres relacionadas con la dedicación del niño al Señor, ella le preparaba una «túnica pequeña» y se la llevaba una vez al año junto con su marido. Como resultado, 1 Samuel 2:21 nos dice que «el Señor tuvo misericordia de Ana» y ella llegó a ver cumplidos los anhelos de su corazón. En su caso, esto significó tener más hijos tras un tiempo de esterilidad.
Las Escrituras nos recuerdan que los pequeños actos de sembrar fe constantemente en nuestros hijos pueden dar grandes frutos. Dios ve la intención detrás de cada oración que hacemos, cada pasaje que leemos y cada palabra de fe que declaramos sobre nuestras familias. Dios honra el esfuerzo, sin importar si es grande o pequeño.
Entonces, ¿cómo podemos enseñar a nuestros hijos acerca de Dios de manera práctica durante la semana? Debemos tener siempre las Escrituras en nuestros labios y compartirlas con ellos.
Deuteronomio 6:6-7:
«Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes».
A continuación están algunas formas fascinantes e inesperadas de iniciar conversaciones sobre Dios con tus hijos a diario, organizadas según el tiempo disponible:
Cuando tienes menos de 10 minutos:
Pide a tus hijos que piensen en cosas de la casa por las que se sientan agradecidos.
Reciten juntos la oración “el Padre Nuestro.”
Aprendan diferentes formas de alabar a Dios con la canción de Selah Kids: «Así Le Adoramos» aquí.
Cuando tienes entre 10 a 20 minutos:
Elijan un versículo bíblico para analizarlo y memorizarlo juntos.
Vean juntos un video sobre una historia bíblica (de 5 minutos o menos) y comenten los puntos principales.
Busca la letra de tu canción de adoración favorita y léanla juntos con los niños. Pregúntales qué significado creen que tiene la letra. Para hacerlo más divertido, pide a tus hijos que elijan su canción de adoración o góspel favorita para analizarla juntos.
Cuando tienes 30 minutos a una hora disponible:
Utiliza los estudios bíblicos de Selah Kids! disponibles en nuestro sitio web aquí.
Pídele a tu hijo que dibuje (y coloree) su historia bíblica favorita. Una vez que haya terminado el dibujo, haz que cuente la historia a toda la familia.
Sal a caminar con tus hijos y señálales cómo todo en la naturaleza fue diseñado para dar gloria a Dios. Nombra los animales, los objetos y los elementos de la naturaleza junto con los niños más pequeños para reforzar tanto sus habilidades lingüísticas como su fe en la obra de Dios revelada en la creación.
Hay muchas formas de nutrir espiritualmente a nuestros hijos a diario, incluso si solo disponemos de unos pocos minutos. Cada momento cuenta para un propósito mayor y una recompensa eterna para todos.
¿Cuáles son las formas favoritas de tu familia para conectar espiritualmente durante de la semana? Compártelas en los comentarios para animar a alguien hoy.
